Cada evento llega con su video
Una alarma, una puerta forzada, un botón de pánico o una detección de la IA llegan como un solo evento: la sede, la hora exacta, el clip de antes y de después, y quién lo atendió.
Seguridad integrada con IA
Las cámaras, el control de acceso y las alarmas de todas sus sedes entran a una sola plataforma, instalada en su propio servidor. La inteligencia artificial analiza el video dentro de cada sede y avisa de lo que usted definió como importante; cada evento queda con su video, su hora exacta y quién lo atendió. Aprovecha las cámaras que ya están instaladas.
Para cooperativas, mutualistas y bancos; para condominios y urbanizaciones; y para las empresas de seguridad que los atienden. Se empieza por el diagnóstico de una sede: dos semanas y un informe que es suyo aunque no siga conmigo.
Vaya directo a su caso: sector financiero · condominios y urbanizaciones · empresas de seguridad
Ninguno de estos problemas se arregla comprando más cámaras. Todos salen del mismo lugar: equipos que no hablan entre sí y un sistema que nadie vigila.
Un disco lleno, un cable flojo, una cámara que alguien giró al limpiar. Nadie lo nota hasta el día del incidente, que es justamente el único día en que importaba.
El grabador está configurado para guardar tres meses, pero el disco se llenó antes o las cámaras grabaron con más resolución de la calculada, y lo que hay de verdad son tres semanas. Se descubre cuando alguien pide un video viejo.
Cuando salta el sensor de la bóveda o el cerco eléctrico, alguien tiene que averiguar qué cámara mira ese punto y buscar ese momento en la grabación. En una emergencia, esos son los minutos que se pierden.
Quién abrió la agencia, quién entró a la bóveda, quién visitó el condominio: está escrito a mano, cuando está. Reconstruir un incidente obliga a cruzar el cuaderno con el video, minuto a minuto.
Cualquiera con la contraseña del grabador puede ver, copiar o borrar. Muchas veces esa contraseña es la de fábrica, o la misma en todos los equipos, y el equipo está abierto a internet.
El video existe, pero la hora del grabador está corrida, nadie sabe quién lo exportó y el archivo pasó por tres memorias USB. Ante una denuncia, esa evidencia pierde fuerza.
Esto se resuelve con arquitectura: que cada equipo hable con los demás, que el sistema se vigile a sí mismo y que cada acción deje rastro.
Cámaras, puertas, sensores, alarmas y bitácoras en un mismo lugar, con la misma hora y con permisos por persona.
Una alarma, una puerta forzada, un botón de pánico o una detección de la IA llegan como un solo evento: la sede, la hora exacta, el clip de antes y de después, y quién lo atendió.
Si una cámara pierde la imagen, se tapa, se gira o deja de grabar, la plataforma lo anota y avisa. El registro de funcionamiento que piden las normas se lleva solo.
Cuántos días hay guardados de verdad en cada grabador, comparados con lo que exige la norma o el reglamento, y un aviso antes de quedar por debajo.
Apertura y cierre de la agencia, ingreso a la bóveda, visitas en la garita, rondas del guardia: quién, a qué hora y con el video de ese momento.
Permisos por sede y por persona. Cada reproducción y cada exportación queda registrada, y el video exportado sale con su huella criptográfica (SHA-256), que la plataforma guarda aparte, para que no se pueda alterar sin que se note.
Los eventos llegan a la central de monitoreo, propia o contratada, con el clip del evento, adjunto o en un enlace según lo que admita su software, para que quien responde vea lo mismo que vio la cámara.
El 5 de junio de 2026 la Superintendencia de Economía Popular y Solidaria expidió una nueva norma de seguridad física y electrónica (Res. SEPS-IGT-IGS-IGJ-INR-INSESF-INSEPS-INGINT-2026-0085), que reemplaza a la de 2018. Las cooperativas de los segmentos 1, 2 y 3, las mutualistas, las cajas centrales y la Corporación tienen dieciocho meses para cumplirla, hasta diciembre de 2027; los segmentos 4 y 5, veinticuatro, hasta junio de 2028. Mientras tanto, la supervisión sigue la de 2018 (Res. SEPS-IGT-IR-IGJ-2018-021). Esto es lo que pide la nueva, y lo que la plataforma deja registrado para demostrar que se cumple.
La norma pide cámaras de alta resolución que graben las 24 horas, los 7 días de la semana, un sistema evaluado de forma permanente y un registro actualizado de sus niveles de operación. La plataforma vigila cada cámara y lleva ese registro sola: si una deja de grabar o pierde la imagen, queda anotado y alguien recibe el aviso.
Art. 9.1 a) · segmentos 1, 2 y 3, mutualistas y cajas centrales
La norma pide cámaras en los accesos, el área de cajas, los cajeros, el interior de la bóveda y todas las áreas restringidas, sin dejar puntos sin cobertura, y al menos dos por cajero. Cada agencia tiene su mapa de cobertura, con la cámara que mira cada punto y su estado: un punto sin cámara, o con la cámara caída, se ve antes de que lo encuentre una inspección.
Arts. 9.1 b), 7.1 e) y 10 j) · segmentos 4 y 5 y la Corporación, por el art. 9.2
Cuenta lo que hay guardado, no lo configurado. La plataforma mide los días que tiene de verdad cada grabador y avisa antes de que baje del mínimo.
Arts. 9.1 c) y 9.2 · todos los segmentos
La norma pide dos cerraduras en la puerta, que la oficina se abra y se cierre con un empleado y el guardia presentes, y procedimientos para abrir y cerrar la bóveda, incluido el caso de alguien que queda dentro. La bitácora se llena sola: quiénes abrieron y quiénes cerraron, a qué hora y con el video de ese momento. Y si alguien queda dentro de la bóveda después del cierre, la cámara interior, con detección de personas fuera de horario, da la alerta.
Arts. 4.1 e) y 7.1 f)
Cada ingreso a cajas, bóveda, cuarto de cajeros y cuarto de equipos queda autenticado y en la bitácora, con el video de ese momento; el de terceros, con la autorización previa. El anti retorno impide pasar de un área sensible a otra sin salir de la anterior, y una puerta que no cerró del todo es un evento con su hora.
Art. 4.1 h) y disposición general primera
Los botones de pánico van conectados a la central de la empresa de seguridad y a la de la entidad, y cada incidente se notifica en tiempo real al oficial de seguridad. En la plataforma llega con el video de la cámara que mira ese punto.
Art. 4.1 j)
Cada señal de alarma llega a la central de monitoreo por dos vías de comunicación a la vez, con el clip de la cámara que mira ese punto, y queda grabada junto con la escena, lista para entregarla sin costo a las autoridades competentes que la requieran.
Art. 8.1 a) y c)
Cada cajero con su cámara periférica y su cámara frontal, y las alarmas de los dispositivos contra lectoras falsas, cuando el cajero o su sistema de monitoreo las entrega, en la misma plataforma que el video. La IA suma el merodeo frente al cajero y la cámara tapada.
Art. 10 c), i) y j)
La norma crea el oficial de seguridades físicas y electrónicas, con informes mensuales de cumplimiento, y pide mantenimientos documentados al menos cada seis meses. Por cada agencia, la plataforma deja cada exigencia con su estado y su respaldo: qué cámara cubre cada punto, cuántos días hay guardados, qué falló en el mes y cuándo se corrigió.
Art. 12 d) y disposición general quinta
Los atentados, los fraudes externos, los actos delictivos y los ataques cibernéticos son eventos externos de riesgo operativo. Cada uno queda con fecha, agencia y evidencia para la base de eventos de la entidad, y el riesgo operativo es uno de los que la calificadora de riesgo analiza en su informe anual y en cada revisión trimestral.
Res. SEPS-IGT-IGS-INSESF-INR-INGINT-INSEPS-IGJ-0116, arts. 7, num. 4, y 15 · Res. SEPS-IGT-IGS-INR-INSEPS-INGINT-2023-0344, art. 22, num. 3, lit. n)
Los bancos responden a la Superintendencia de Bancos. La Junta de Política y Regulación Financiera y Monetaria fijó para todo el sistema financiero la grabación continua de las 24 horas, con la integridad, la disponibilidad y la confidencialidad de las imágenes (Res. JPRFM-2026-002-F, art. 8), y la Superintendencia de Bancos pide además un registro de operación, tres meses de archivo y los relojes de todos los grabadores sincronizados (Res. SB-2026-1691, art. 42). La plataforma es la misma; lo que cambia es el mapa de controles, que se arma con la norma que aplique a cada entidad.
En un condominio la seguridad es de todos y la lleva una administración con poco tiempo. Lo que más pesa no es la cámara: es la garita, que suele funcionar con un cuaderno, un teléfono y la memoria del guardia.
El residente registra a su visita y ella recibe un código QR que vence. El guardia la ve en pantalla y la deja pasar sin llamar a la casa, y quedan la hora de entrada y de salida con la imagen de la cámara de la garita, no una firma que nadie puede leer.
Una cámara de lectura de placas en la entrada vehicular: las placas de los residentes abren, las de las visitas anunciadas quedan registradas y las que no se conocen esperan a que el guardia decida.
El cerco eléctrico y los sensores del cerramiento se unen a la cámara más cercana. Si alguien se queda junto al muro o recorre los parqueaderos de madrugada, el guardia recibe el aviso con el video mientras la persona sigue ahí, no a la mañana siguiente.
Puntos de control en el recorrido del guardia: cada ronda queda con su hora, y la administración ve si se hizo, cuándo y cuánto tardó, sin depender de la palabra de nadie.
Cada paquete que llega a la garita se registra con su foto, el residente recibe el aviso y queda registrado quién lo retiró y a qué hora.
Informes para la directiva y la asamblea: incidentes, visitas por horario, rondas cumplidas y cámaras con fallas. Y si el condominio lleva sus cuentas en Odoo, los residentes y las alícuotas salen del mismo sistema.
Lo que exige la ley en un condominio. Un condominio graba a sus residentes, a sus visitas y a sus niños. Antes de grabar con base en el interés legítimo hace falta una evaluación de ponderación escrita (Res. SPDP-SPD-2025-0041-R, art. 5); el interés legítimo no ampara la grabación de audio, no se graban zonas que vulneren la intimidad, como baños, vestidores, lactarios o comedores, y, cuando hay niños, la evaluación tiene que justificarlo de forma expresa en su interés superior, con medidas reforzadas (arts. 15 y 16.4). El proyecto se diseña con eso desde el principio: sin audio, sin cámaras hacia las viviendas, con avisos visibles en los accesos y con registros de visitas que guardan solo lo necesario, por un plazo fijo.
Si su empresa instala, mantiene o vigila sedes, esto no le quita el cliente: le da más que venderle y una razón para volver.
Usted pone los equipos, la instalación, el mantenimiento en sitio y la relación. Yo pongo la arquitectura, la plataforma, la inteligencia artificial y la integración, a distancia. No le escribo a su cliente sin usted, ni durante el proyecto ni después.
Las cámaras IP de los puntos críticos, los equipos de IA de cada sede, la red separada y la energía de respaldo: lo que el diagnóstico diga que falta, con el porqué escrito, que es lo que una gerencia de riesgos o una directiva pide antes de aprobar una compra.
La plataforma avisa qué cámara dejó de grabar, cuál se giró y qué grabador se está quedando sin días. Su técnico llega sabiendo a qué va, y su cliente ve en el informe del mes qué se corrigió y cuándo.
Cada uno le factura lo suyo al cliente, o usted factura todo y yo le facturo a usted, si prefiere llegar con una sola propuesta. Se decide con usted, por escrito, antes de la primera visita.
Si su empresa presta vigilancia, ya está donde esto se decide: la norma de la SEPS exige guardias de empresas de seguridad privada, con contrato vigente, en las cooperativas de los segmentos 1, 2 y 3, en las mutualistas y en las cajas centrales (art. 4.1 f)). Lo que le falta para venderles más no es otra cámara, sino poder mostrarle a la gerencia de riesgos que lo instalado graba y cubre lo que la norma pide.
Por etapas, empezando por una sola sede. Cada etapa se sostiene sola y entrega algo que sirve aunque no se siga.
Una sede completa, sea agencia o condominio: qué cámaras graban y cuáles no, cuántos días guarda de verdad cada grabador frente al mínimo que le aplica, qué puntos obligatorios no tienen cámara y qué equipos conservan la clave de fábrica o están abiertos a internet. Dos semanas.
La plataforma, la IA dentro de la sede y las bitácoras funcionando, con todas las alertas contadas, las verdaderas y las falsas, antes de crecer. La IA se enciende cuando su evaluación está al día, no antes. Se recibe con la prueba de la cámara tapada.
Sede por sede, con lo aprendido en el piloto y sin apagar lo que hoy funciona. Cada grupo se recibe con la misma prueba.
Cada día, la salud de cada cámara y los días guardados de cada grabador; cada mes, las actualizaciones con calendario, el ajuste de la IA con las falsas alertas del mes y un informe para la gerencia, el oficial de seguridad o la directiva. Sumar sedes o funciones nuevas es un proyecto aparte, con su alcance y su precio.
Lo que le pide el diagnóstico. Una hora de quien responde por la seguridad, para fijar qué le preocupa y qué norma le aplica; el acceso de solo lectura a los grabadores, o los datos que su técnico exporte si su política no permite acceso remoto; media jornada de su técnico o de su empresa de seguridad en la sede, con la lista que yo le preparo; y una hora para leer juntos el resultado.
Lo que le deja. Un informe escrito que es suyo aunque no siga conmigo: el estado de esa sede, el plan por etapas para todas, con el inventario que usted me pase de las demás, y la propuesta del piloto, con su alcance, su precio y su prueba de aceptación. En una cooperativa sirve para el oficial de seguridad, el comité de riesgos y la próxima inspección; en un condominio, para la directiva y la asamblea; y con él cualquier empresa de seguridad puede cotizar lo que falta. Si lo que usted tiene se arregla con ajustes, se lo digo así y no le vendo la plataforma.
Lo que veo de su seguridad se queda con usted. Un diagnóstico pone por escrito justo lo que le serviría a quien quisiera robarle: qué punto no tiene cámara, qué grabador guarda menos días y qué equipo conserva la clave de fábrica. Por eso firmo su acuerdo de confidencialidad antes de recibir cualquier dato, o uno de una página con estas reglas: trabajo con un usuario de solo lectura que usted crea y borra, el informe lo recibe solo quien usted designe y, si no seguimos al piloto, a los treinta días de entregarlo borro mis copias de trabajo. El nombre de su entidad o de su condominio no aparece en nada de lo que publico.
El diagnóstico tiene precio fijo, y cada etapa lleva su alcance y su precio por escrito antes de empezar. Entre una y otra se puede parar.
Su duda es una sola, y tiene razón en tenerla: que el día que importe, el sistema no avise. Así se responde, en su sede y con usted mirando.
La prueba de aceptación del piloto. Se tapa una cámara, se desconecta otra, se dispara una alarma y se corta el enlace de la sede con su servidor. Cada cosa tiene que llegar como un evento, con su hora y su video, a la pantalla de quien responde, y lo ocurrido sin enlace tiene que subir solo, con su hora original, cuando el enlace vuelve. Si no pasa esa prueba, no le cobro mi parte del piloto.
Las falsas alertas, con un número escrito antes. Antes de empezar se fija cuántas falsas alertas al día puede atender su operador sin empezar a ignorarlas, y al final del piloto se cuentan todas, no una muestra elegida. La detección que pase de ese número la sigo ajustando sin costo hasta que baje, o se apaga: una alerta que el operador aprende a ignorar es peor que no tenerla.
Para que aplique: la prueba se hace en su sede, con sus cámaras y con quien de verdad atiende los eventos, no en una demostración. Es la condición que le conviene a usted, porque en una demostración todo funciona.
En seguridad, lo que no quedó escrito se descubre el día del incidente. Estos son mis límites.
No vendo ni instalo cámaras, cables, grabadores ni sensores. Eso lo hace su empresa de seguridad, o una que yo le recomiende, con lo que el diagnóstico diga que falta y por qué.
Su guardia y su central de monitoreo, propia o contratada. La plataforma les lleva cada evento con su video; no es un servicio de monitoreo ni de respuesta, y no reemplaza a ninguno de los dos.
Que reciba, que avise y que guarde. El horario de soporte y el tiempo de respuesta van escritos en la propuesta de la operación, antes de firmarla. Y si su servidor se detiene, cada sede sigue grabando y detectando, igual que cuando se cae el enlace.
El servidor, las claves, la documentación y las licencias, si alguna herramienta las tiene. Su área de tecnología, o el proveedor que usted elija, puede operar la plataforma sin depender de mí.
No certifico cumplimiento ni doy asesoría legal. Le dejo la información técnica que necesitan su evaluación de ponderación, su unidad de riesgos o su abogado, y el registro para demostrar lo que se hizo.
Cada piloto es software funcionando en una sede real, y solo entra uno a la vez. Si el cupo está ocupado, le digo la fecha del siguiente antes de que usted invierta tiempo en esto.
El video se analiza en un equipo pequeño instalado en la propia sede. A la red salen los eventos y los clips que importan; el resto del video se queda grabado en la sede y solo se consulta con permiso.
Detecta un arma visible y avisa a un operador, que la verifica antes de escalar. La verificación humana es parte del diseño: ninguna detección es perfecta, y una falsa alarma de arma no puede llegar sola a la policía.
En la bóveda, en cajas, en los cuartos técnicos o en las áreas comunes cerradas, fuera del horario de cada una.
Alguien que se queda frente al cajero, en la entrada o junto al cerramiento más tiempo del normal.
Tapadas, giradas, desenfocadas o sin imagen: cada una es un evento, no un hueco que se descubre después.
Un bulto que se queda solo en el lobby, en un pasillo o junto a la garita. En áreas concurridas, como la de atención, esta detección da más falsas alarmas, y el piloto mide dónde sirve.
Cuántas personas por hora y por sede, contadas en el borde sin guardar imágenes ni identidades, para decidir cuántas ventanillas abrir o dónde poner al guardia. Como es una finalidad distinta de la seguridad, entra en la evaluación de ponderación antes de encenderse.
Lo que no hace, a propósito. No reconoce rostros ni graba audio. La ley trata los datos biométricos como datos sensibles (LOPDP, art. 4), y la autoridad de datos no admite el interés legítimo para datos sensibles ni para grabar audio en videovigilancia (Res. SPDP-SPD-2025-0041-R, arts. 15 y 16). La analítica trabaja con objetos y conductas, no con identidades; la única lectura que identifica es la de placas en la entrada vehicular de un condominio, y va en su evaluación de ponderación.
Por qué dentro de la sede. Pide mucho menos ancho de banda, sigue detectando y grabando si el enlace se cae, y el video de las personas no viaja más de lo necesario.
Antes de encenderla. Cuando la base es el interés legítimo, agregar analítica a cámaras que ya graban cambia los riesgos del tratamiento, y con eso la evaluación de ponderación anterior pierde vigencia (Res. SPDP-SPD-2025-0041-R, art. 18). Y la observación sistemática a gran escala de una zona de acceso público, como una red de agencias, exige además una evaluación de impacto (LOPDP, art. 42). La IA se enciende con esas evaluaciones al día, no antes.
Para su área de tecnología y su empresa de seguridad, que son quienes van a revisar el diseño. Tres zonas, y cada una con una sola responsabilidad: la sede captura y analiza, la red transporta sin exponer, y su servidor decide y guarda.
En cada sede · agencia o condominio
Red de seguridad
propia, sin salida a internet, con enlace cifradoEn su servidor
Las cámaras analógicas no se tiran. Un grabador híbrido entrega su imagen por la red y la plataforma la recibe como un flujo más, con la resolución que tenga esa cámara. Primero se reemplazan las de los puntos críticos, donde la analítica necesita más resolución; el resto se cambia cuando termina su vida útil, no antes. Es el mismo método del mapa de arquitectura, aplicado a la seguridad.
Un sistema de seguridad también se puede atacar, y la evidencia que produce también se puede discutir. Estas decisiones se toman en el diseño, no después.
Cámaras, grabadores y lectoras van en una red separada, sin salida a internet, con los servicios de nube del fabricante apagados y un enlace cifrado hacia la matriz o la administración. Las cámaras y los grabadores expuestos a internet son un blanco conocido de los ataques informáticos, y para las cooperativas la norma de 2026 ya lo exige: red separada, grabadores y servidores protegidos, cada equipo endurecido y los parches al día (disposición general cuarta).
Ningún equipo se queda con la clave de fábrica ni comparte la de otro. Hay un inventario con la versión de cada grabador y de cada cámara, y las actualizaciones se aplican con calendario, no cuando alguien se acuerda.
Todos los equipos toman la hora de un mismo servidor de tiempo de la red de seguridad, sincronizado con la hora oficial del Ecuador que da el INOCAR. Un video con el reloj corrido diez minutos es un video que se discute, y una alarma que no coincide con su escena no prueba nada.
ONVIF para el video y los eventos de las cámaras (perfil T, y el S, más antiguo, solo en equipos ya instalados; el perfil M para los metadatos de la analítica), OSDP con canal seguro activado para las lectoras de control de acceso, en lugar de Wiegand, que viaja sin cifrar, y SIA DC-09 con cifrado para las alarmas por IP hacia la central. Con estándares, cambiar de marca de cámara no obliga a cambiar de sistema.
Cinco preguntas separan una plataforma de seguridad seria de un grabador con otro nombre. Las respuestas deberían ser inmediatas.
Si la respuesta es la nube del proveedor, sus grabaciones dependen de un contrato. Pida que la plataforma se instale en su servidor o en su centro de datos, y que eso quede por escrito.
Si la respuesta es que lo revisa el técnico en el mantenimiento, usted se va a enterar el día del incidente. Exija el aviso automático y el registro de funcionamiento.
Un porcentaje de folleto no responde esa pregunta. La respuesta seria es un piloto en una sede suya, con las alertas verdaderas y las falsas contadas antes de comprar para todas.
Si le dicen que sí, pregunte con qué base legal. Reconocer rostros es tratar datos biométricos, los que permiten identificar de forma única a una persona, y la ley los considera sensibles (LOPDP, art. 4); la autoridad de datos no admite el interés legítimo ni para datos sensibles ni para grabar audio en videovigilancia (Res. SPDP-SPD-2025-0041-R, arts. 15 y 16). Si el sistema trae el audio encendido, hay que apagarlo.
Casi nunca. Pida que le muestren qué se aprovecha con grabadores híbridos, qué puntos críticos sí necesitan una cámara nueva y por qué.
Sí. La plataforma toma el video de los grabadores y de las cámaras por RTSP y por ONVIF, que en los equipos Hikvision actuales viene apagado de fábrica y se activa en su configuración, igual que con cualquier otra marca que los soporte. El diagnóstico confirma, modelo por modelo, qué se aprovecha.
Cubre la parte electrónica que la norma pide vigilar y registrar: grabación las 24 horas con registro de funcionamiento, cobertura sin puntos ciegos, tres meses de archivo medidos, alarmas enlazadas con su escena, accesos con bitácora, la red de seguridad separada y el informe del oficial de seguridad. Lo físico, como blindajes, bóvedas y guardias, sigue siendo de la entidad y de su empresa de seguridad.
La sede sigue grabando y el nodo sigue detectando. Los eventos esperan en la sede y suben cuando el enlace vuelve, con su hora original.
Sí: la plataforma vive en un servidor suyo o en su centro de datos. Su tamaño sale del diagnóstico, según cuántas sedes, cuántas cámaras y cuántos días hay que guardar. En un condominio puede bastar un equipo en la administración.
Sí. Se puede empezar por la garita: visitas, placas y paquetes, con las cámaras que ya hay. Lo demás se suma después.
El diagnóstico tiene un precio fijo, que va en la propuesta antes de empezar. El piloto y el despliegue se cotizan con lo que el diagnóstico encuentra: cuántas sedes, cuántas cámaras, cuántos días hay que guardar y qué equipos faltan; los equipos se los cotiza su empresa de seguridad. No publico una cifra que no haya salido de sus sedes.
El diagnóstico de una sede, dos semanas. Lo demás depende de cuántas sedes haya y de cómo esté la red, y por eso sale del diagnóstico: el plan por etapas, con sus fechas, por escrito.
Está diseñado para cumplirla: sin reconocimiento facial, sin audio, con plazos de conservación, permisos y registro de quién ve qué. La entidad o el condominio es el responsable del tratamiento, porque decide qué se graba y para qué; quien opera la plataforma por encargo suyo es encargado del tratamiento, con un contrato y obligaciones propias (LOPDP, arts. 34 y 47). El proyecto le deja la información técnica que necesitan su evaluación de ponderación y, cuando corresponda, su evaluación de impacto.
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Dígame cuántas sedes tiene, cuántas cámaras y de qué marca, y qué le preocupa hoy. Si es una empresa de seguridad, cuénteme lo mismo de la sede de un cliente suyo. Le respondo en menos de un día hábil con la propuesta del diagnóstico: alcance, plazo y precio por escrito, sin costo y sin compromiso.
contacto@andresbrinez.comSeis años construyendo sistemas para empresas en tres países: Colombia, Ecuador y Australia