Gratuita y abierta
La licencia no cuesta nada y el código está publicado. Cubre ventas, compras, inventario, contabilidad, proyectos y sitio web. Lo que se paga es el servidor y el trabajo de ponerla a funcionar.
Respuesta directa
Un ERP es un solo sistema donde cada dato del negocio se escribe una vez y todos los demás lo leen de ahí. Cuando un vendedor confirma un pedido, el inventario baja, la factura nace de lo entregado y la contabilidad se entera sola. Eso es todo. Las siglas vienen del inglés y significan planificación de recursos empresariales, pero el nombre no ayuda a entenderlo.
El pedido se anota en una hoja y se vuelve a digitar en facturación. Cada copia es una oportunidad de que los números dejen de coincidir.
Ventas reporta una cifra, contabilidad otra, bodega una tercera. La reunión se va en decidir cuál es la buena en vez de en decidir qué hacer.
Si esa persona falta, la empresa no factura, no despacha o no compra. Eso no es un problema de la persona: es un proceso que vive en su cabeza.
Conciliar el banco a mano y armar los reportes copiando saldos significa decidir siempre con cifras viejas.
Se conoce lo que entra y lo que sale del banco, pero no de dónde sale el margen. Sin eso, subir precios o dejar de vender algo es una apuesta.
Lo digo aunque venda implementaciones: comprar un ERP antes de tiempo es la forma más cara de ordenar una empresa.
Si la forma de trabajar aún se está inventando, automatizarla congela una versión que mañana no sirve. Primero se estabiliza, después se automatiza.
Una implementación necesita a las personas que conocen el trabajo, varias horas por semana, durante meses. Sin eso, el sistema termina configurado por quien no hace el trabajo.
Cuando dos áreas no se hablan, un sistema compartido no las hace hablar. Las obliga a chocar más rápido, que a veces sirve y a veces no.
Odoo es uno de esos sistemas, y el que yo implemento. Tiene dos versiones que conviene no confundir.
La licencia no cuesta nada y el código está publicado. Cubre ventas, compras, inventario, contabilidad, proyectos y sitio web. Lo que se paga es el servidor y el trabajo de ponerla a funcionar.
Añade aplicaciones y servicios que Community no trae, y su precio lo publica Odoo por usuario y por mes. Vale la pena cuando se necesita algo concreto que solo está ahí, no por costumbre.
Cientos de módulos mantenidos por la Odoo Community Association, libres, que cubren buena parte de lo que muchos creen que solo trae Enterprise. Yo contribuyo ahí.
Hay una página entera sobre cuál de las dos conviene, con lo que verifiqué montándolo. También lo responde el diagnóstico. Lo que no conviene nunca es decidirlo por el precio de la licencia sin contar el resto.
Si se reconoció en las señales de arriba, el paso siguiente no es pedir una demostración a cinco proveedores. Es saber en qué etapa está su empresa, porque de eso depende si el proyecto sale bien.