Ferrari y Russo son dos de las mejores plumas que hay sobre modelos tabulares, pero este no es su buen libro: es un folleto de introducción que Microsoft regaló para empujar un producto nuevo. Buena parte del texto son pantallas del año 2016, pasarelas personales de actualización y paquetes de contenido, un concepto que la propia plataforma ya retiró.
Qué saqué de él
El capítulo de construcción del modelo. Ahí está la distinción entre una medida y una columna calculada, que suena menor y es la que separa un tablero que responde rápido de uno que se arrastra. La columna se calcula fila por fila y se guarda; la medida se calcula cuando alguien pregunta, sobre lo que esté filtrado en ese momento. Quien no tiene clara esa diferencia acaba guardando en la tabla cosas que debería calcular al vuelo.
De ahí me quedó la primera pregunta que hago cuando alguien pide un tablero: a qué nivel de detalle está cada tabla que quiere mezclar. Un informe que suma ventas por factura junto a presupuestos por mes da cifras que no cuadran, y lo peor es que no cuadran de una manera silenciosa, sin ningún error en pantalla. El capítulo de integración del presupuesto del libro es justamente ese caso, y es el único momento en que el texto deja de ser un paseo por menús.
La segunda idea que me llevé es más antipática: la mayoría de las peticiones de tableros no son un problema de visualización sino un problema de que nadie se puso de acuerdo en cómo se mide una venta. Eso no se arregla con la herramienta.
Qué dejé fuera
Todo lo demás, sin pena. Las pantallas, los paquetes de contenido, la pasarela personal, el gestor de consultas tal como se veía entonces. Quien quiera aprender de estos dos autores tiene que ir a lo que escribieron sobre el lenguaje de cálculo y sobre modelado, no a este cuadernillo de bienvenida.